Mantenimiento

 

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¿Cuándo se tiene certeza que se experimenta la mecánica respiratoria correcta?
Hay docenas de percepciones y sensaciones interoceptivas, cenestésicas que permiten a la persona sentir el tronco y todo el cuerpo como una unidad. Los tres anillos del tronco: lumboabdominal, diafragmático y costoclavicular se expanden en la inspiración y se contraen en la espiración, al mismo tiempo. Se nota que entra más aire, todo se expande al unísono, hay placer, gozo, relajación física, serenidad de la mente. Se incrementa la sensibilidad del cuerpo físico. Se autorregula la temperatura. Se siente un calor agradable y amoroso en todo el cuerpo, especialmente en aquellas zonas que estaban más bloqueadas. Los ojos brillan chispeantes. Se percibe una revivificación del organismo, el tono vital se eleva.

Se tiene la certeza, que la forma de respirar que la persona experimenta en cada respiración es la correcta y que no hay vuelta atrás, es decir, a la mecánica respiratoria incorrecta, deficiente, bloqueada.
Lo que hay que hacer es mantener esa forma de respirar desde ese momento en adelante.

 

Y una vez que la persona logra hacer correctamente la mecánica respiratoria…
El asunto es mantener la forma correcta de respirar, esa que la persona siente y tiene certeza que es la forma natural y desahogada.
Hay que ser conscientes de la respiración durante muchos momentos del día para poder desplazar el hábito malsano respiratorio e implantar el correcto. Manteniéndose en la práctica, hasta que el sistema respiratorio involuntario registre, cada día un poco más, el modo liberado de respirar y se haga, de modo involuntario, la respiración correcta.
Volver a la respiración correcta ofrece múltiples beneficios. Por un lado las patologías físicas: hernia de hiato, asma, malas digestiones, estreñimiento, mala circulación sanguínea, etc., disminuirán o se eliminarán. Por otro lado, una buena mecánica ventilatoria es sinónimo de medicina preventiva. Si oxigenamos convenientemente el organismo, éste se alcalinizará y será menos propenso a enfermedades. Y por último, una buena absorción de prana, chi, ki, orgón a través de las narinas y de los 350 millones de alvéolos, nos revitalizará, entre otros muchos beneficios.