El mesenterio (también llamado segundo cerebro), la biomecánica respiratoria y la energía, chi. Por Carlos Velasco. Psicólogo, psicoterapeuta biogestáltico y naturópata.

.El mesenterio (también llamado segundo cerebro), la biomecánica respiratoria y el chi. Por Carlos Velasco. Psicólogo, psicoterapeuta biogestáltico y naturópata


Si ponemos consciencia en la respiración, desde una biomecánica respiratoria natural, libre de bloqueos psicosomáticos y enseñanzas erróneas, lograremos una gran activación de energía, su acumulación y una correcta redistribución de la misma

El mesenterio es considerado el segundo cerebro. Nuevo órgano situado en el centro de la región abdominal, está en relación con los procesos de digestión, asimilación y eliminación, entre otras funciones.

Existe mención del mesenterio en uno de los escritos de Leonardo da Vinci sobre anatomía humana de comienzos del siglo XVI, y que fue ignorada durante 500 años y la ciencia (Lo tomó, quizás de la medicina islámica que era la medicina más desarrollada antes del Renacimiento en Italia? Avicena) Recientemente la ciencia lo ha considerado como un órgano propiamente dicho, ya que se creía que era simplemente un repliegue de tejidos, una fragmentación compuesta de un conjunto de partes. En realidad, es un órgano en sí mismo y se localiza en el centro del sistema digestivo. La palabra griega mesenterio significa “por entremedio del intestino”

El mesenterio une las asas del intestino delgado a la pared abdominal
EL mesenterio es una delgada lámina de tejido que consta de dos capas, la interna o visceral -que tapiza los siete metros del intestino delgado- y la capa externa o parietal que se une a la pared abdominal posterior, siendo esta última menos larga

El mesenterio es una parte del peritoneo (esa doble bolsa donde se contienen las vísceras abdominales), considerado el segundo cerebro por las enervaciones tan significativas que mantiene con ciertas vísceras y órganos abdominales. Estos elementos situados en la cavidad abdominal, son bombardeados  por los estados afectivos, es decir, por los estados emocionales y algo menos por los estados del sentimiento.

¿Quién no ha escuchado alguna vez en su vida o ha dicho él mismo que “se me han puesto los nervios en el estómago o en las tipas”. El vientre es tremendamente vulnerable, ya desde los últimos meses el nonato vive la afectación del vientre, del diafragma, etc. Ante cierta situación de pavor, miedo, inseguridad, etc, ¿Os habéis dado cuenta que la tripa se mete literalmente? La forma defensiva de “meter la tripa” ante situaciones vivenciadas negativamente es lo más frecuente. El vientre como uno de los “pararrayos” más significativos en donde “elegimos” cierta parte del cuerpo para “descargar”  -como bien decía el médico psiquiatra suizo Medard Boss.
Pues bien, en el vientre está el mesenterio

Localización del mesenterio. Se sitúa en el centro interior de la cavidad abdominal
Este órgano recubre el estómago, intestino delgado, grueso y conecta con el bazo, páncreas, etc.

Función/intervención
Coordina e integra gran parte de las vísceras abdominales. Función digestiva -en la que interviene el estómago, intestino delgado,  la función de asimilación y eliminación, en la que intervienen el páncreas, bazo intestino grueso, hígado y con otros órganos de la cavidad abdominal
Funciona como una bio-batería almacenadora de energía gracias a ciertos procesos, como por ejemplo, la práctica de una respiración libre de bloqueos físicos y ciertas técnicas respiratorias específicas, pero lo más importante es la base, es decir, una biomecánica respiratoria natural y libre.
Pero esta energía propia de este segundo cerebro, el mesenterio, funciona, también como un calentador de los órganos, incrementado sus efectos saludables cuando el vientre está suelto las 24h del día y el fuelle respiratorio funciona libremente.

Los estados afectivos le afectarán para bien o para mal, según sea la calidad de dichos estímulos. Los estados de expansión, como alegría, compasión, paz, etc, facilitarán el buen funcionamiento de este segundo cerebro, de las vísceras, de todo el vientre y, por ende, de todo el cuerpo. El vientre, este anillo lumbo-abdominal-pélvico es extremadamente importante. En el se encuentra el dan dien o hará, llamado océano de energía, con la importancia que tiene su sector posterior. Se encuentra el ming men o puerta de la vida, situado entre las vertebras lumbares L2 y L3. Se sitúa, también, el hemidiafragma posterior, el cual es 2/3 más grande el que hemidiafragma anterior. Importante también, aquí se sitúa el primer fogón del triple calentador, el fogón vital y tiene que ver con el hara o centro vital del ser humano. ¿Os dais cuenta de la importancia del vientre?. Enorme. Ya cantaba Serrat “como tu vientre…” Pues bien, ahí, en el vientre está el mesenterio.

Los estados vivimos negativamente “atrapan” al mesenterio, a todo el peritoneo, a todas las vísceras abdominales.

Caracterología
El redescubrimiento y consideración del órgano mesentérico abrió una puerta de investigación al considerar que ciertas enfermedades digestivas estarían relacionadas con este órgano. También hemos de considerarle en relación con los aspectos psicosomáticos. Así mismo juega un papel importante en relación con la biomecánica respiratoria por varias, razones. Si este órgano está en estrecha interdependencia con las vísceras abdominales, estando estas a la vez bajo los efectos de emociones que los alteran, el mesenterio se alterará y viceversa (función psicosomática, las emociones alteran el cuerpo físico). Si el vientre está “metido” por cualquier tensión que ocasionara un bloqueo físico, más o menos continuado, el conjunto de las vísceras y órganos contenidos en el peritoneo sufrirán las consecuencias- Toda esta cadena de bloqueos afectará a la biomecánica respiratoria, al mismo tiempo, una biomecánica respiratoria restringida, afectará a todo el contenido de la cavidad abdominal y al estado psicoemoconal de la persona (función somatopsíquica) Por tanto, ciertos procesos mentales del cerebro pueden dar a alteraciones patológicas físicas. Ciertos aspectos psicoemocionanales vividos negativamente van a bloquear el mesenterio “sofocando” los órganos viscerales y somatizarlos negativamente, es decir, creando una patología física.
En definitiva, los procesos afectivos afectan a los órganos. Las emociones negativas como la ira reprimida afectará al hígado, el miedo a los riñones, etc,

¿Qué se puede hacer?
Liberar de tensiones todo el vientre. Una de las herramientas más cercanas, fáciles y baratas que tenemos es la respiración libre de bloqueos físicos. Realmente todo el cuerpo ha de estar libre de tensiones innecesarias, especialmente el tronco (caja abdominal y torácica), muy especialmente el vientre, ¿Por qué? Porque el diafragma, durante la inhalación descenderá y si el vientre tiene tensiones innecesarias, si está metida la tripa… el diafragma se encontrará con resistencias y descenderá menos, por tanto, menos producción de vacío negativo de presión en los pulmones y menos cantidad de litros de aire. El vientre ha de estar completamente suelto durante las 24h. Si alguien se lo cuestiona, entonces que sienta cómo está de tenso o relajado el vientre.
Equilibrar los estados afectivos, no dejarse llevar por las emociones como el miedo, la envidia, los celos, y permitirse los sentimientos como el amor, la dulzura, etc. Esto tiene que ver con el órgano corazón y mesenterio “las tripas” y “hacer de tripas corazón”.

Cuando la biomecánica respiratoria está libre de psicosomatizaciones, entonces, todo el tronco se expande por los seis lados y al unísono, el flujo del chi recorrerá todo el cuerpo, el cual se inundará de una energía salutífera, un calor agradable de gran calidez

Mantak Chia, Considerado uno de los grandes maestros taoístas vivos en la actualidad, gran conocedor del manejo de las energías, hombre de prestigio al que leo y admiro desde hace décadas dice. En este vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=mvtUIrRfrIc&feature=youtu.be   “Llevar la energía a través de la columna vertebral desde la región de la espina dorsal al cerebro inhalando profundamente y dice: expandiendo el pecho, el estómago y echar la cabeza hacia atrás para llevar el chi hacia atrás y al exhalar, llevar el cuerpo hacia adelante, inclinándote”

Dice Mantak Chia expandir el pecho y el estómago” y no habla de la zona lumbar, tampoco del bajo vientre. “Dice que este modo de inhalar y exhalar con el movimiento de extensión del cuerpo se libera energía. Dice cómo la energía va hacia el cerebro, Dice después de un rato, frotar tus manos y colocarlas en el cráneo y cervicales y siente calidez, el cráneo se llena de energía”
En mi opinión, no solamente se siente la energía en la cabeza y columna dorsal, sino en toda la columna vertebral. Se siente la energía en todo el tronco, en todo el cuerpo y, muy especialmente, en el vientre, en el bajo vientre, siempre que éste esté suelto

Dice Mantak Chia que el movimiento lumbar es muy importante, dando entender que hay que mover la pelvis hacia atrás, es decir, anteversión “sacar el culo” durante la inhalación”. Esto es lo que también recomienda en el taichi, chi qung, etc. Sin embargo, cuando la biomecánica respiratoria está libre, el movimiento de la pelvis será hacia atrás anteversión y durante la exhalación será un movimiento de retroversión. Esto es debido al diseño anatómico y funcional de la biomecánica respiratoria, fundamentalmente por el  diafragma y su hemidiafragma posterior. Este movimiento respiratorio es el mismo que el líquido cefalorraquídeo LCR, llamado respiración primaria que ya en el neonato se produce en los últimos meses de vida intrauterina.

En realidad, durante la respiración debe darse lo que llamo el arco respiratorio, es decir, toda la columna vertebral formará un arco en extensión durante la inhalación y un arco en flexión durante la exhalación. Estos movimientos se producen cuando la biomecánica respiratoria está libre de psicosomatizaciones.

Carlos Velasco Montes. Psicólogo. Psicoterapeuta Biogestáltico y Naturópata.

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